Blog de PsiCath
Por la Dra. Mercedes Vallenilla · 30 de septiembre de 2026 · 7 min de lectura
A los 25 años, siendo psicóloga y misionera en Manila, Mercedes Vallenilla recibió un diagnóstico que le daba diez años de vida. Supo que necesitaba un psicólogo, pero no fue: tenía miedo de que cuestionaran su fe. Esa escena resume el problema de fondo. El paciente creyente necesita un profesional que no le pida dejar su fe en la puerta. Y el psicólogo católico necesita saber qué hacer con esa fe dentro del consultorio. Para eso existe la formación en psicología católica: una formación en acompañamiento psicoespiritual dentro de esa perspectiva. Aquí verás por qué no viene incluida en la licenciatura, qué debe abarcar y qué conviene buscar al elegirla.
La Dra. Vallenilla recuerda que, cuando estudió Psicología, la ciencia y la fe se trataban como mundos divorciados. Hasta la fecha, en este 2026 sigue siendo así, en especial en Latinoamérica. Ella lo explica con un antecedente: a principios del siglo XX, Sigmund Freud aseguró que las neurosis eran causadas por la religión. La desconfianza, aunada a otros aspectos históricos, científicos y sociales, se heredó por generaciones: muchos católicos creyeron que la psicología iba en detrimento de su fe. Y cuando buscaban ayuda, encontraban sobre todo psicólogos seculares.
Mientras tanto, la psicología de la religión, campo científico reconocido por la Asociación Americana de Psicología (APA), estudia cómo influyen la religiosidad y la espiritualidad en la salud mental. Desde ahí se ha mostrado el beneficio de integrar a la terapia el Factor R/S (religión y espiritualidad). Este factor es el constructo que la ciencia acordó unificar después de años de estudios científicos. La Dra. Vallenilla, llamó a este constructo "acompañamiento psicoespiritual" para adaptarlo al catolicismo. La psicología, como perspectiva científica, no pretende validar verdades de fe. Invita a los profesionales de la salud mental a capacitarse, en general en religiones monoteístas (judaísmo, cristianismo o islam) o bien a especializarse en una religión.
Pero, según la Dra. Vallenilla, ese conocimiento no ha permeado la academia en Iberoamérica, y mucho menos al «católico de a pie». En su sitio, Psicología Católica Integral, cita a Cano y Quintero (2018). Según ellos, en Norteamérica y Europa hay cursos y especialidades en psicología de la religión; en Latinoamérica, el tema resulta casi extraño para las universidades. Así, el psicólogo sale de la licenciatura con herramientas científicas valiosas, pero sin un modelo para integrar la fe de su paciente, siendo un psicólogo que desea hacerlo.
Sin esa formación específica, la Dra. Vallenilla advierte tres consecuencias:
Por eso, en una entrevista con Vida Nueva, calificó de «urgente» formar a los psicólogos católicos con un modelo que integre científicamente la ciencia y la fe.
Según sus escritos y entrevistas, una formación en psicología católica seria abarca cinco áreas.
Su propuesta parte del humanismo integral, que concibe a la persona como unidad de mente, cuerpo y alma. Por eso, insiste, no se puede tratar de manera fragmentada la unidad de cada persona.
Uno es espiritualizar: centrarse en lo espiritual y despreciar lo psicológico y lo físico. Otro es el fideísmo: despreciar la razón y la voluntad humana para dar peso solo a la fe. Los problemas de salud mental no suelen ser una cuestión de fe, advierte, y atenderlos solo con la fe agranda la crisis cuando surge desde lo que cada quien cree que es. En el extremo opuesto está dejar la fe fuera de la sesión. Por eso propone pasar del secularismo a la psicoespiritualidad, que une la psicología humanista y la espiritualidad cristiana.
Ella recuerda que el papa Francisco pidió a los sacerdotes no hacer de psiquiatras ni de psicoanalistas. Para la Dra. Vallenilla, el problema de la salud mental en la Iglesia se resolverá de raíz cuando cada quien reconozca los límites de sus competencias, y eso requiere una profunda humildad para reconocer lo que si estoy capacitado a hacer y lo que no estoy capacitado a hacer.
El psicólogo católico necesita distinguir la evidencia de la opinión, en el paciente y en sí mismo. Si no, termina siendo él «la medida de la verdad», como explicamos en El psicólogo católico ante el relativismo en consulta.
Además del código ético de su profesión, el psicólogo católico se guía por una ética humanista cristiana. Y asume una misión: ser, como escribe en Acompañamiento psicoespiritual, «el rostro humano de la misericordia divina».
De esa propuesta se desprenden cinco criterios para elegir dónde formarte:
La Dra. Vallenilla fundó PsiCath para ofrecer esa formación en psicología católica. Su especialización en acompañamiento psicoespiritual es 100% en línea y exige haber concluido la licenciatura en Psicología. Enseña el Modelo de Acompañamiento Psicoespiritual (MAp), nacido de su investigación doctoral y en proceso de publicación científica. Son 13 módulos, en unos 20 meses, organizados en cinco etapas:
Cada semana hay un caso formativo, y ella comenta personalmente cada interpretación que entrega el alumno. Cada módulo cierra con una clase en vivo. Cada generación tiene un máximo de 30 lugares, y el calendario de la próxima ya está publicado.
Al concluir, se obtiene un certificado internacional avalado por Florida Global University y el Center of Education Leadership (Estados Unidos), cuyo costo se paga aparte. Es un programa ejecutivo sin grado académico (Non-Degree Executive Training Program): no constituye un título, grado académico ni licencia profesional.
Si eres psicólogo católico y tu fe y tu práctica todavía caminan por separado, conoce la ruta completa de la Especialización en Psicología Católica. Y si decides dar el paso, la solicitud de admisión es el comienzo: primero viene una conversación, no un pago.
Adaptado del trabajo original de la Dra. Mercedes Vallenilla, fundadora de PsiCath.
El acompañamiento psicológico es técnica, no buena voluntad: la escucha paciente, los 6 errores que más dañan al doliente y las 4 garantías del encuadre.
Qué hace el psicólogo católico ante el relativismo: los 4 grados del conocimiento como herramienta clínica y el riesgo de volverse «la medida de todas las cosas».
Cómo acompañar una crisis en terapia sin frases hechas: la metáfora del pastor, los 3 efectos de la crisis en la psique y el Salmo 23 como material clínico.
La Especialización en Acompañamiento Psicoespiritual es 100% en línea, solo para licenciados en psicología: casos clínicos reales, feedback personal de la Dra. Vallenilla y comunidad de 10 países.
Conocer la especialización